Todos nuestros momentos vividos
los tengo capturados como a una
película, en mi mente.
Te invito a ver las estrellas desde
mi techo, y volar, imaginar que
somos únicos, lo somos.
Te invito a que nos acariciemos, como
el viento a las hojas de un árbol en otoño,
o la lluvia de primavera a una rosa.
Sos indispensable
te quiero cuidar y que ses mío
por siempre y para siempre.
Te quiero.
Había una vez, una adolescente que nunca decía lo que pensaba y era muy insegura de si misma.

